El 2025 ha sido un año profundamente marcado por la emergencia humanitaria en Palestina, pero también por la solidaridad, la conciencia colectiva y el compromiso constante de miles de personas que han decidido no mirar hacia otro lado. Desde el Comité de Apoyo al Pueblo Palestino (CAPP), cerramos este año con gratitud y con la certeza de que el trabajo colectivo salva, acompaña y sostiene vidas.
Este año hemos centrado gran parte de nuestros esfuerzos en la respuesta de emergencia, adaptándonos a las necesidades urgentes de la población palestina en un contexto extremadamente difícil. Gracias al apoyo de nuestra comunidad, hemos podido poner en marcha más de 20 campañas, casi todos enfocados en cubrir necesidades básicas y urgentes.
Detrás de cada acción hay personas, familias e historias que importan. Durante 2025, gracias a vuestra confianza y apoyo, hemos logrado:
Acompañar y apoyar a más de 450.000 beneficiarios.
Desarrollar más de 20 proyectos humanitarios, principalmente de emergencia.
Apadrinar a más de 1.300 huérfanos, acompañando a la infancia en uno de los contextos más duros.
Estos números no son solo estadísticas: son vidas acompañadas, dignidad sostenida y esperanza compartida.
A lo largo de 2025, nuestras campañas han estado marcadas por la urgencia. La distribución de alimentos ha sido una prioridad constante, garantizando el acceso a comida básica para familias que lo han perdido todo. Cada reparto ha sido una respuesta directa a una necesidad inmediata.
Otra de las acciones clave ha sido la campaña de Invierno Cálido, destinada a proteger a las familias frente a las duras condiciones climáticas. A través de esta campaña, hemos proporcionado ayuda esencial para que muchas personas pudieran afrontar el frío con mayor seguridad y dignidad.
Uno de los pilares de nuestro trabajo en 2025 ha sido el apadrinamiento de huérfanos. Acompañar a más de 1.300 niños y niñas no es solo una acción humanitaria, es un compromiso a largo plazo con su bienestar, su presente y su futuro. En un contexto de pérdida e incertidumbre, estar presentes marca la diferencia.
Cerramos 2025 con gratitud y con la esperanza intacta. Nada de esto habría sido posible sin cada persona que ha donado, compartido, difundido y confiado en nuestro trabajo. Comenzamos 2026 con el deseo firme de que sea un año de justicia y libertad, y con el compromiso de seguir acompañando al pueblo palestino mientras sea necesario.
Seguimos trabajando, seguimos alzando la voz y seguimos caminando juntos, hasta que Palestina sea libre.
Pero esto no es suficiente. Palestina nos sigue necesitando más que nunca. Únete a nosotros: dona, comparte, hazte socio/a y forma parte del cambio. Cada acción cuenta.





