El 16 de enero de 2026, desde el Comité de Apoyo al Pueblo Palestino en España (CAPP) llevamos a cabo un nuevo proyecto humanitario en la Franja de Gaza, centrado en la distribución de cestas de verduras en un contexto marcado por la subida extrema de los precios de los alimentos y una escasez alarmante de productos básicos.
Esta acción forma parte de nuestra campaña de emergencia, con la que seguimos respondiendo a las necesidades más urgentes de la población palestina, especialmente en un momento en el que garantizar una comida diaria se ha convertido en un auténtico desafío.
En Gaza, el acceso a los alimentos está gravemente limitado por el asedio prolongado, la destrucción de infraestructuras y la falta de recursos. Los precios de productos esenciales, como frutas y verduras, han alcanzado niveles inasumibles para la mayoría de las familias.
En este contexto, asegurar alimentos frescos y nutritivos no es solo una cuestión de supervivencia, sino también de dignidad. Cada cesta distribuida supone un pequeño respiro para familias que viven bajo una presión constante y en condiciones extremadamente precarias.
La distribución se realizó en el campamento de refugiados de Deir al-Balah, donde miles de familias desplazadas sobreviven en condiciones muy difíciles. Gracias a este proyecto, más de 1000 personas pudieron recibir cestas de verduras que contribuyen a cubrir sus necesidades alimentarias básicas.
Este tipo de iniciativas permiten aliviar, aunque sea parcialmente, la carga diaria de muchas familias que se ven obligadas a elegir entre comer o cubrir otras necesidades esenciales.
En Gaza, una cesta de alimentos significa alivio, esperanza y continuidad. Significa que una familia puede cocinar, compartir una comida y afrontar el día con un poco más de fuerza.
Nada de esto sería posible sin el apoyo constante de todas las personas que confían en nuestro trabajo. Gracias a vuestra solidaridad, seguimos presentes sobre el terreno y llegando a quienes más lo necesitan, pese a todas las dificultades.
Nuestra labor no se detiene. Las necesidades siguen siendo enormes y urgentes, y cada aportación cuenta.





